Una de las cosas que aprecio más y más es que todo puede ser medicina o veneno, no sólo comida, sino cada acto, pensamiento, hábito, oportunidad.
Un ciclo continuo de interacción de nuestro Microcosmos Único con el Macrocosmos siempre cambiante que nos rodea crea infinitas posibilidades de crear armonía o desorden.
La única manera de crear una verdadera armonía es conectar profundamente con el Microcosmos dentro de nosotros (nuestra Naturaleza Innata) y permanecer conectados continuamente al Macrocosmos que nos rodea (Naturaleza, estaciones, clima, ciclos lunares, hora del día). No es un proceso agotador como puede parecer. Sucede muy natural si estamos PRESENTES. Igual que en el Presente en nuestro cuerpo y el medio ambiente y no sólo en nuestra cabeza.

 

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